miércoles, 27 de junio de 2012

LEVÍTICO XV ( CAPITULO IV)

"Quien tuviere flujo de semen será inmundo hasta la noche".

Aquí está la clave correcta para practicar positivamente la Suprasexualidad, pues ésta se realiza durante las horas de la noche, porque la luz solar impide toda creación de vida. Observemos a las aves, ellas protegen sus huevos de la luz solar; nuestros órganos sexuales están arreglados para que en la oscuridad se geste la nueva criatura humana, etc., etc., lo mismo ocurre con el Suprasexo, si con esta práctica vamos a crear al Hombre Real, entonces esta creación se llevará cabo alejada de la luz solar; esto quiere decir que la no fornicación debe practicarse durante las horas de la noche, y hasta que llegue ese momento seremos inmundos.

Lamentablemente, para esta pobre humanidad doliente, sus dirigentes religiosos hablan de amor, de santidad, de respeto, de Dios, de Cristo, de los capítulos y versículos de los Libros Sagrados, pero no condenan la fornicación, o mejor, ¡ay del que se pronuncie en contra de la inmunda fornicación! Inmediatamente es considerado como hereje, un demonio, un ser satánico, enemigo del "creced y multiplicaos", ordenanza que solamente se le dio a "Adán Solus", o sea, cuando Eva aún no existía. Así son los Tántricos Negros, los fornicarios irredentos, aquellos que no quieren dejar el vicio de la fornicación, sino que inducen a la gente mediante sus Biblias adulteradas a que cometan esa violación .. Usted, amable lector (a), ¿cuándo ha conocido un hombre santo o un Hombre Sagrado que sea coitoso, que haya llevado una vida de fornicación y adulterio? O en otros términos: ¿qué sea un inmundo eyaculador? Usemos el Suprasexo para terminar con ese vicio mortal. En el Viejo Egipto, el Suprasexo era simbolizado con el gato, pues él es un animal que copula de noche.



martes, 26 de junio de 2012

EL LEVÍTICO XV (CAPITULO III)


"Toda cama en que se acostare el que tuviese flujo seminal, será inmunda; y toda cosa sobre la que se sentare, inmunda será. Y cualquiera que tocare su cama lavará sus vestidos; se llevará también a sí mismo con aguas; y será inmundo hasta la noche. Y el que tiene flujo seminal, lavará sus vestidos, se lavará también a sí mismo con agua, y será inmundo hasta la noche". 

La cama se relaciona con el lecho matrimonial o cámara nupcial; Pablo de Tarso  nos dice que el matrimonio perfecto es aquel que se realiza en un lecho sin mácula y sin mancilla, porque en él no hay fornicación, o sea, en esa unión sexual no existe flujo seminal, eyaculación del semen por parte del varón y en la mujer no hay pérdida de sus secreciones sexuales pues no llega al orgasmo; también se habla de lechos de placeres, de prostitución, ese es el lecho del que nos habla el Levítico XV cuando la pareja al realizar la cópula derrama su simiente, esa es la cama inmunda del que tiene emisión seminal. Ahora bien, si tiene emisión seminal hace el lecho inmundo y toda cosa sobre la que se sentare también será inmunda, entonces, ¿cuál será el procedimiento para tener un lecho impoluto, sin ningún tipo de manchas que guarda la ordenanza del Señor Jehová? En un texto Tántrico de la India dice: "Con la eyaculación seminal, se pierden trillonadas de átomos solares y así nuestros órganos genitales recogen en su remplazo átomos lunares de los infiernos atómicos del hombre, los cuales se absorben dentro del cuerpo Astral para darle a éste la apariencia de Satán". Parece increíble que miles de miembros de sectas se declaren enemigos de las doctrinas religiosas indostánicas tántricas, por el hecho de mencionar la palabra Tantrismo, pero practican el Tantrismo Negro, que es una corriente contraria al Tantrismo Blanco, donde se realiza la conexión sexual sin eyaculación seminal. Los que practican el Tantrismo Negro se hunden dentro de los propios infiernos atómicos del hombre.

Para comprender este asunto hemos de conocer que las glándulas sexuales no son cápsulas cerradas, ellas excretan hormonas y también incretan hormonas. Los Tántricos Negros de ciertas sectas falaces aprovechan que la gran mayoría de la humanidad, inconsciente de esto, utilizan las hormonas de increción sexual para despertar facultades tenebrosas, entre otros, ponen el intelecto al servicio del mal, obligan a su grey a seguir el camino del fanatismo religioso, a vivir una fe sin obras, antropomorfizan al Cristo, a Dios, etc., etc., etc., así es como se preparan para entrar a la "Muerte Segunda". Los que siguen la senda del Tantrismo Negro odian la no-fornicación, la Ordenanza del Señor Jehová: "No tener emisión seminal", porque esa es la puerta del Edén, y a ellos no les gusta el Edén; y se olvidan de lo que nos dice el Señor: "Porfiad a entrar por la puerta angosta, porque os digo que muchos procurarán entrar, y no entrarán". Los Tántricos Negros llevan escrito: "Misterio, Babilonia la Grande, la Madre de las fornicaciones y de las abominaciones de la tierra"; esta clase de Tántricos se revuelcan en lecho de inmundicia, de pestilencia, pues sus fornicaciones hacen de su carne y toda cosa que tocan, abominable.

El texto bíblico también trata de que la inmundicia del fornicario es tal que con cualquier mujer que eyacule el semen, sea la esposa, la amante de ocasión, con la prostituta, etc., el lecho es inmundo, y lavará sus vestidos. ¿A qué vestidos se refiere el Levítico XV? Obviamente no se está refiriendo a la vestidura física, a la "muda de ropa", sino a los Cuerpos Psicológicos que Pablo de Tarso llamó Cuerpos Celestiales: el Natural, el Espiritual y el Divino, con esos vehículos internos que hemos de fabricar, precisamente, con la energía sexual mediante procedimiento que enseña la Alquimia Sexual: "Conexión del Lingam-Yoní sin eyacular el "Ens Seminis", se logra el Nacimiento Segundo, del cual trató Jesús de Nazareth al Rabí Nicodemo. En esa época era un secreto y se entregaba en claves, mitos, parábolas, etc.; por eso el Maestro de Maestro lo dijo así: "En verdad te digo que el que no naciere del agua y del espíritu no podrá entrar en el reino de los cielos". En esta especie de acertijo está la clave de la Transmutación Sexual. Si apelamos al espíritu de la doctrina cristiana como es la Kábala Judía, vemos que el "agua" es el "Ens Seminís", y el "espíritu" es el "fuego sagrado"; es esta la clave cristiana para alcanzar el Nacimiento Segundo, que no es otra cosa que la fabricación de los Cuerpos Celestiales de Pablo de Tarso, que el Gnosticismo Universal denomina "Cuerpos Existenciales Superiores del Ser": Astral, Mental y Causal. Estas son las vestiduras de los cuales tratan todos los Libros Sagrados. Estas son las vestiduras de luz que son elaboradas para pasar del estado "animal intelectual" a Hombre. Esto significa que el "animal intelectual" es aquel que no ha fabricado estos cuerpos; y el auténtico Hombre es quien posee estos vehículos.

Pero sucede que cuando un Hombre eyacula el semen esos vestidos, por decirlo así, se marchitan, se enmugran, pues les toma el "Yo" psicológico, se apodera de ellos, los "apolilla"; y para quitamos esta lepra psicológica necesitamos apelar a la Transmutación Sexual, quiere decir, que para regenerar estos Cuerpos Celestiales, debemos utilizar el mismo procedimiento con el cual los fabricamos, así es como, un Hombre al caer en la generación animal al practicar la clave de la Alquimia Sexual lavará sus vestiduras. El texto dice que se "lavará a sí mismo con agua". Según esto, el agua que se utiliza, debe ser un agua purificadora; lo que nos quiere decir, que esta agua es como un fuego, o que contiene fuego, pues el fuego es el único elemento que nos puede purificar. El fuego siempre representa a Dios; incluso, Cristo es el "Dios del Fuego" de los griegos; esto nos invita a reflexionar sobre estas cuatro letras INRI colocadas en la Cruz del mártir del Gólgota que significan: "Ignis Natura Renovatur Integram" "El Fuego renueva incesantemente a la naturaleza". Así pues, el agua purificadora para lavar nuestros vestidos por sí mismo, contiene en sí a Dios, que es fuego; así lo dice Pablo: ''Nuestro Dios es un fuego devorador". Esa agua es el "En Seminís" y dentro de él está el Fuego, o sea, Dios, lo repetimos hasta la saciedad.

¿Cómo podemos explicar esto? La energía creadora, esa que está contenida en el esperma del varón y en las secreciones sexuales de la mujer, en última síntesis viene del Logos. Esa energía desciende a través de los Siete Centros Magnéticos de nuestro Universo Interior; desciende esa poderosa energía de centro en centro, y por último cristaliza en nuestras glándulas endocrinas sexuales, subyace en el esperma, subyace en las secreciones sexuales de la mujer, etc. Esa energía es fuego sexual, pero algunas Teogonías le llaman "Espíritu Santo"; "Fuego del Amor", y otros, simplemente la veneran, porque allí se encuentra Dios. El Mahabharata, un libro Sagrado de la India, dice: "El Dios del fuego está escondido en el agua"; esto quiere decir, que el fuego sagrado está contenido en el "Ens Seminis" que son las aguas de la vida. Por eso el Levítico XV nos indica que debemos lavarnos con agua, con las "aguas de vida", que contienen el purificador. A ningún sensato se le ocurriría que se trata del elemento incoloro, insaboro, insípido, inodoro, cuya fórmula química es H20. Además, podemos echamos encima toda el agua que contiene nuestro planeta para purificamos el alma de la fornicación, mas ella no sufrirá ningún ápice de limpieza.

La Alquimia Sexual nos habla de esta agua de una forma vedada, por ejemplo, el símbolo de la "calabaza de los peregrinos". Dicen los alquimistas que en esa calabaza está la bebida secreta, el "agua bendita" que le llaman Mercurio, y que según ellos, basta por sí sola para realizar la Gran Obra del Padre que está en secreto. Ese Mercurio es nuestro "Ens Seminis", denominado también entre ellos "peregrino" o "viajero". Recuerde ahora, caro lector Ca), "las conchas" de Santiago, el apóstol, llamadas también "benditeras", porque en ellas se conserva el "agua bendita", calificación que el cristianismo primitivo da al agua mercurial, o sea, al "Ens Seminis". Igualmente, tenían otros símbolos que representaban que esa "agua mercurial" o esperma sagrado nos regenera absolutamente, que es imposible enumerarlos cabalmente; pero detengámonos un poco en ese que dice: "La muerte del anciano da nacimiento al niño y asegura su vitalidad", o aquel otro, que es considerado necesario para alcanzar la meta: "Matar al vivo a fin de resucitar al muerto"; que se refiere a la substancia en bruto, el esperma que yace en las gónadas, pero no eyaculándola sino transformándola en energía creadora a fin que nos limpie esa "agua sagrada" de toda clase de inmundicia, en este caso de fornicaciones. Tal es la naturaleza del Matrimonio Perfecto de la pareja divina que se ama y se une con la finalidad única de lavarse de pecados o abominaciones. Nuestra energía creadora también era conocida en los primeros siglos de la Era Cristiana como el "Cordero de Dios que quita los pecados de nuestro mundo psicológico o interior". Así que el "Ens Seminis", nuestras aguas de vida seminal, es el agente de transformaciones maravillosas que nos lleva de las tinieblas a la luz, de la inmundicia a la purificación, de la mortalidad a la inmortalidad. El símbolo que utilizaron algunos cristianos de la Edad Media para indicar que se habían purificado de su inmundicia era el de la Virgen Celeste llevando una corona de rosas blancas; en Egipto, en la época de los faraones, se representaba con la túnica blanca del Dios Ibis de Thot.

La Biblia cristiana como todos los Libros Sagrados están en contra de la fornicación, mas, sin embargo, millones de miembros de las sectas pseudo-religiosas alaban la fornicación y prácticamente se declaran enemigos de las Ordenanzas del Señor Jehová.. El Génesis Hebraico refuta a esta gente diciendo: "De todo árbol del huerto comerás.

Mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comieréis, morirás" (Génesis 2: 17). Es decir, Jehová está en contra de la eyaculación seminal, y millones de miembros de las sectas pseudo-místicas, etc., están a favor de la fornicación. Precisamente, si no hubiera sido por ese falso concepto que tienen de la sexualidad los fornicarios irredentos, jamás se hubiera cometido el crimen de tornamos en unos inmundos por haber eyaculado el semen. La fornicación es la causa de habemos salido del estado paradisíaco que hace dieciocho millones de años perdimos. La astucia de los Tántricos Negros y su deseo de hacer prosélitos para la "Muerte Segunda", no ha descansado desde el pasado hasta nuestros días.

En la no fornicación o en la no eyaculación del esperma sagrado está la redención del ser humano, pero hay que ponemos en guardia contra miles y miles de falsos profetas, apóstoles, líderes, pastores, sacerdotes, ellos nos invitan a fornicar, Y así de equivocados, nos alejan del real camino que nos conduce al Padre que está en secreto. Recordemos que esa fuerza sexual pura, sagrada, haciendo las veces de Cristo en la Tierra Santa fue contundente al manifestar: "Yo soy la vida, el camino y la verdad. Sólo por mí se llega al Padre". Esas gentes miserables tal vez ignoran que en toda semilla vegetal, animal o humana, está encerrada la esencia del Cristo. La semilla humana es el semen, Y por ello, los primeros cristianos tenían conocimiento de causa al comprender que el semen es la sustancia del Cristo en el ser humano.




lunes, 4 de junio de 2012

EL LEVÍTICO XV (CAPITULO 2)

"y este será su inmundicia en su flujo; sea que su cuerpo destile a causa de su flujo, o que deje de destilar a causa de su flujo, él será inmundo".

El Levítico XV nos habla que no sólo es inmundo el varón que derrama el Semen, sino también aquel que lo retiene. ¿Cómo se puede explicar este mandato del Señor Jehová? Resulta que la energía sexual cristaliza en las glándulas endocrinas sexuales, y subyace en el esperma, y en las secreciones sexuales de la mujer, etc. Obviamente, tal energía, si continúa en su proceso de descenso, origina toda clase de criaturas vivientes. Es claro que el esperma se utiliza para la reproducción de la raza o no se utiliza. Ahora bien, en el versículo 3 del Levítico 15, nos encontramos ante un planteamiento básico, importantísimo. Si no se utiliza el esperma para la reproducción de la raza, si únicamente se practica la abstención, el celibato forzado y nada más, entonces ese esperma involucionará, y en la mujer, las secreciones sexuales involucio­narán, esto es, lo que decimos del varón se aplica también a la mujer. La involución de las secreciones sexuales crea grasa en los cuerpos, en algunos individuos y en otros se convierte en algo diferente: origina gentes de tipo, dijéramos, flacas, raquíticas y llenas de granos, manchas en la piel.

Ahora, desde el punto de vista psicológico, ese esperma y las secreciones sexua­les de la mujer involucionan, dando doble aspecto a la idiosincrasia personal, se con­vierte por una parte en fanatismo extremo, y por otra, en cinismo experto en alto grado. Como ejemplo podemos observar a los monjes medievales, los grandes inquisidores, abstemios, célibes; personas con un cuerpo fisico gordo, llenos de grasa, verdaderos cerdos; y otros flacos, enjutos, con la piel llena de granos, feos, horribles; después que quemaban a algunas víctimas en la hoguera, o que las torturaban, se les veía el cinismo, en sus ojos brillaba el fanatismo. En ellos encontramos por una parte, el fanatismo llevado al máximo y por otra parte, un cinismo desconcertante. Se encogían de hombros después de quemar una criatura inocente, daban justificaciones verdaderamente cíni­cas, etc. Así pues, la involución del esperma, la involución de las secreciones sexuales en la mujer, realmente no es algo plausible. El esperma debe continuar su camino para la reproducción animal, o lo transmutamos en energía creadora para regenerarnos.

Los estudiosos del cristianismo han llegado a la síntesis de que el fundamento de éste se encuentra exclusivamente en la unión sexual entre varón y mujer en el "matri­monio y lecho sin mancilla". El matrimonio de hombre y mujer era la piedra base del cristianismo primitivo, en el cual debe entrar el sacerdote, el obispo, el diácono y todo aquel que anhelaba ser cristiano auténtico. Toda iglesia, escuela, secta, orden, etc., que prohíbe el matrimonio es condenada por Pablo de Tarso, cuando dice: "Pero el espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia, prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad" (1 Timoteo 4: 1-3). Entiéndase que se refiere aquí a "doctrinas" que prohibirán el matrimonio "en los postreros tiempos" y como quiera que éstos han llegado y en ellos estamos, la tal iglesia que prohíbe el matrimonio, es contemporánea a nosotros. ¿Cuál es la Iglesia que prohíbe el matrimonio en sacerdocio, obispado y papado? El mismo Pablo es contrario a ésto, confirmando claramente que: "Palabra fiel: si alguno anhela obispado, buena obra desea. Pero es necesario, que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; no dado al vino, no pendenciero, no codi­cioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro, que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad, pues si no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios? (1 Timoteo 3: 1-5)

"Los diáconos serán maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien sus hijos y su casa (1 Timoteo 3: 27). En la edición italiana "La Sacra Biblia" (Edición oficial de la CEI, de 1979), dice en la primera Epístola a Tito, 1: 5-6, lo siguiente: "Por esto te ha dejado en Creta para que regularas lo que queda por hacer y para que estable­cieses en cada ciudad, según las instrucciones que te ha dado: El candidato debe ser irreprensible, casado una sola vez, con hijos creyentes y que no puedan ser acusados de disolución o sean subordinados". Ahora, según el diccionario de la "Real Academia Española", Presbítero, es "Clérigo ordenado de misa, o sacerdote". Con la cual se com­prueba que el sacerdote que oficia en el altar debe ser casado. Muchas iglesias por esta época decadente, son apóstatas, pues prohíben el matrimonio y ordenan el celibato, la retención del semen, prohibido por el Levítico XV. Pablo de Tarso, de ninguna manera estaba de acuerdo con la retención del semen, o solteria, que en el fondo es escabrosa y antinatural. Al respecto, él enfatizó diciendo: "¿No tenemos derecho de traer con nosotros, una hermana por mujer como también los otros apóstoles y los hermanos del Señor, y Cefas?". (l Corintio 9: 5)

Ahora, en algunos casos, Pablo de Tarso "aconsejaba" el no tocar mujer debido a las fornicaciones, adulterios y profanación de este sublime y el más grande de los sacramentos, como lo es el matrimonio, cuando dice: "En cuanto a las cosas de que me escribisteis, bueno le sería al hombre no tocar mujer ... " (l Corintio 7: 1). Pero esto lo decía "Por vía de concesión, no por mandamiento". Mas, ¿Qué fue lo que le escribieron a Pablo para contestar de esta manera? Un poco más atrás, en el capítulo 5, dice: "De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación (eyaculación seminal), y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre". Lo que quiere decir que quien se case para seguir fornicando y adulte­rando, mejor es que se quede sin casarse. Pero el que se case, para vivir o ser como si fuera soltero, como es el copular con su cónyuge y no eyacular, éste cumplirá con las ordenanzas del Señor Jehová. La apostasía, pues, de algunas iglesias es prohibir el matrimonio y que sus diáconos practiquen la soltería, la retención del semen, violando el mandamiento de Jehová Dios.

En Gnosis se conoce aquella tradición de la Kábala Judía que dice que Adán tenía dos esposas: Lilit y Nahemah. y dice que Lilit es la madre de los abortos, ho­mosexualismo y en general, de toda clase de crímenes contra natura. Nahemah es la madre de la belleza maligna, de la pasión animal y del adulterio. Lilit y Nahemah constituyen los dos grandes grupos donde reina soberana la Infrasexualidad. Lilit es la esfera Infrasexual donde viven aquellos que odian el sexo, monjes Y anacoretas, predicadores de sectas de tipo pseudo-esotérico, pseudo-yoguines que aborrecen el sexo, monjes, etc., etc. Todas estas gentes son Infrasexuales, son gentes que tienen una gran marcada tendencia de ser afines con los homosexuales. El célibe Infrasexual se considera a sí mismo como gente de tipo inmensamente superior a las personas nor­males, sexualmente. El célibe pseudo-religioso, aquel que retiene el semen, violando la Ley Jehovística, mira con desprecio a las personas de sexo normal, considerándolas inferiores. Son los célibes pseudo-místicos los que han establecido firmemente todos los tabúes y restricciones, todos los prejuicios que actualmente condicionan la vida de las personas de sexo normal.


Cuando a estos célibes Infrasexuales se les señala lo que enseña el Levítico XV, ya sea que prohíbe la eyaculación seminal o la retención del semen, entonces ellos se defienden mostrando una Biblia adulterada, criminalmente falsificada, y luego cuando se les pide que consulten un libro fidedigno, entonces reaccionan furibundos, llenos de ira, con intenciones de asesinar. Esos que proclaman que el sexo es vulgar, y que va en contravía con el desarrollo anímico y espiritual del hombre son unos auténticos degenerados Infrasexuales. Lo más grave es que se sienten super trascendidos, y llegan a seducir a sus secuaces. En nuestra misión de elivulgación de la Enseñanza Gnóstica hemos tenido oportunidad de estudiar a los Infrasexuales, a esos célibes que se sienten Mahatrnas, Dioses, y cosas por el estilo, y que luego declaran: "Ustedes, los Gnósti­cos, sois egoístas porque a todas horas estáis pensando únicamente en vuestra fuerza sexual"; "Sois unos fanáticos del sexo"; "La no eyaculación que ustedes pregonan es puramente imposible", "El sexo es muy grosero, yo soy espiritualista y aborrezco todo lo que sea materialista y grotesco"; "El sexo es inmundo"; "Existen muchos caminos para llegar a Dios"; "Yo vivo únicamente para Dios y no me interesan esas porque­rías del sexo"; "Yo sigo la castidad (se refieren a la retención del semen, y eso no es castidad auténtica) y aborrezco el sexo", etc., etc. Este es precisamente el lenguaje de los célibes Infrasexuales: siempre autosuficientes; siempre con el orgullo de sentirse superiores a las personas de sexualidad normal. Una mujer Infrasexual que odiaba al marido, nos dijo: "Yo, esa unión sexual de conectar el órgano viril dentro de la vulva como ustedes enseñan, sólo la practicaría con mi "gurú", Esta frase la dijo en presen­cia de su marido. Aquella mujer no tenía relación sexual con el marido dizque porque odiaba el sexo; sin embargo, aceptaba practicar el Infrasexo, o sea el adulterio, con su "gurú". Ella tenia afinidad con el "gurú", porque también éste era InfrasexuaI.     







jueves, 10 de mayo de 2012

EL LEVÍTICO XV (CAPITULO I)

                                         
"Habló Jehová a Moisés y a Aarán, diciendo. "Hablad a los hijos de Israel y deci­dles: Cualquier hombre que tuviese flujo de semen será inmundo por su flujo".

Como puede usted observar, amable lector (a), la ley del señor Jehová prohíbe la emisión seminal. Entonces, ¿por qué usted que se hace llamar cristiano (a), que dice que la Biblia es la palabra de Dios, no cumple con esta Ley? ¿Por qué una abru­madora cantidad de la humanidad actual no acata este mandato? Usted, amigo (a), ¿alguna vez ha escuchado a un dirigente religioso de cualquiera de las miles sectas que se encuentran organizadas como cristianas, hablar de la no-emisión seminal, que es un mandamiento de Dios? ¿Por qué no hablan de esta ordenanza Jehovística? Mas, hay algo todavía más grave: no sólo los sacerdotes, pastores, dirigentes, líderes religiosos, etc., omiten platicar sobre esta Ley, sino que han adulterado el texto, pues, en vez de decir "los que tienen emisión seminal", lo han reemplazado por: "el que tuviese gonorrea". ¿Acaso "emisión seminal" es sinónimo a tener gonorrea? ¿Por qué estos "após­toles" de la humanidad han escondido este mandamiento? ¿Con qué motivo? ¿O estos que cometen esta adulteración son los falsos apóstoles que aparecerán en los tiempos del fin, como dicen las Escrituras Sagradas? ¿O son los perversos que por omisión o alteración de la Sagrada Biblia, quieren ver a esta humanidad perdida en manos de las potencias tenebrosas que actúan aniquilándole sus valores eternos y convirtiéndolos en unos castrados en el sentido espiritual? ¿Sabe usted, que derramar el semen o llegar al orgasmo es fornicación y ésto es lo que prohíbe el Señor Jehová? Muchos de estos alteradores de las Escrituras se justifican diciendo que el diccionario define la fornica­ción como "tener cópula fuera del matrimonio", entonces, ¿qué es el adulterio? O algo peor: ¿Ellos siguen al diccionario o a las Sagradas Escrituras?

En parte el afiliado a estas escuelas o sectas que se hacen pasar por divinales, tiene la culpa, pues acepta las palabras bonitas y las poses jesucristianas que adopta el dirigente que ha tomado como guía, pero no indaga, no investiga, ni siquiera se le ocu­rre pensar que la Biblia que le han recomendado está amañada, alterada, es un cadáver que en vez de darle luz lo está hundiendo inexorablemente en la "Muerte Segunda". Lamentablemente, a la gente le encanta divertirse recitando de memoria los versículos de los Libros Sagrados o escuchando a un "pastor religioso" que actuando como un au­tómata y con estado de ánimo fuera de sí por sus emociones negativas, lo está llevando al fracaso total. Claro está, que en eso de divertirse, las gentes no son peritas, porque si lo fuesen hubieran descubierto que detrás de ese "sujeto guía", está el truco que sirve de base para engañar; si las gentes fueran serias, estudiosas, cultas, descubririan la bufonería de esta persona y sentirían compasión al ver que dentro de la psiquis de ese cómico se encierra el dolor que acompaña a todo ser humano, y que su actuación no tiene otro objetivo que los portamonedas que busca, sabe Dios, para satisfacer sus ambiciones materialistas. Otros afiliados no investigan por temor a perder sus propias creencias dentro de las cuales se hayan enjauladas sus mentes, llenas de pietismo y mojigatería antiquísima. Otros están tan inundados de pereza e inercia mental que no son capaces de discernir con el escalpelo de la comprensión para desnudar las cosas de sus valores y ver qué es lo que tienen de real. Otros afiliados se creen religiosos porque sólo creen, mas ni remotamente sospechan que las creencias son formas muertas, cos­tras duras, a las cuales se apegan los beatos y los débiles. Este asunto es tan grave que llegan a confundir la fe solar con la creencia lunar.

Así pues, eyacular el semen, según el mismísimo Señor Jehová, el Amo del Uni­verso, convierte al que lo elimina, en un "inmundo". El Diccionario Manual Sopena, define el término inmundo (da) como "sucio, puerco, asqueroso. Dícese del Espíritu maligno, en la Sagrada Escritura. Impuro. Aplíquese a aquellos cuyo uso estaba pro­hibido a los judíos por su ley". Como se puede ver, derramar el semen nos convierte en unos seres humanos sucios, asquerosos, o mejor dijéramos, en "marranos", en unos auténticos "cerdos". Muchas religiones antiguas prohibían a la grey alimentarse con cerdos para no convertirse en seres inmundos. Una enseñanza tibetana dice que uno es lo que come; de tal manera que si el cerdo es inmundo, al ingerirlo nos convertimos en inmundos. Eyacular el semen nos lleva al nivel inferior de animal. Luego, eyacular el semen sólo es facultad exclusiva de los animales. El diccionario también define "inmundo" como "espíritu maligno", lo que nos lleva a deducir por simple lógica elemen­tal, que el varón que tiene emisión seminal con cualquier mujer, sea ésta su esposa, su amante, o la prostituta, o fuera de la vagina, o en cualquier otro lugar o con los medios que sea, pues la Sagrada Biblia no hace excepciones, es un "espíritu maligno". Para la parte esotérica u oculta de todas las religiones, eyacular el semen tiene como causa intrínseca "el pecado capital" de la lujuria. En Gnosis, la lujuria es un demonio que tiene posesa a esta humanidad decadente, y debido a esta entidad maligna "las obras de Dios no hacemos sino las obras del diablo". Así que eliminar el semen voluntaria e involuntariamente a través de cualquier modo o medio nos convierte en un "espíritu maligno", o de la maldad.

El diccionario dice también que "inmundo" es lo "impuro" aplicado "a aquello cuyo uso estaba prohibido a los judíos por su ley". La cita bíblica dice que la ordenan­za es dada a los "Hijos de Israel". ¿Quiénes son los Hijos de Israel? Los que toman las Sagradas Escrituras a la letra muerta piensan de los Hijos de Israel son los judíos comunes y corrientes; absurdo sería buscar el Pueblo de Israel fuera de nosotros mis­mos; obviamente debemos buscar al pueblo de Israel dentro de nosotros mismos aquí y ahora. ¿Cuál es el pueblo de Israel? Israel es una palabra que debe ser analizada como lo hace la Cábala Judía, así: IS, nos recuerda a "ISIS" y los Misterios Isíacos. RA, nos recuerda al Lagos Solar (el Cristo). ÉL, es el Dios Interior profundo de cada uno de nosotros, En secuencia y corolario etimológico correcto, el pueblo de Israel está constituido por las distintas partes del Ser, es decir, todas las múltiples partes autocons­cientes y autoindependientes de nuestro propio Ser Individual. Esto nos indica que al pueblo de Israel, las múltiples partes autónomas, autoconscientes y auto independientes de nuestro propio Ser Íntimo, les está prohibido la eyaculación seminal; dicho de una manera Jehovística, estas partes deben cumplir con el mandamiento: "No fornicar". Por lo tanto, cuando un varón fornica o derrama el semen o una mujer llega al orgasmo, ¿quién está violando la Ley del Señor Jehová? Quien viola la leyes el Ego de la lujuria ¿Quién es el Ego de la lujuria? Es un demonio que habita en nuestra casa interior. Por eso, él como demonio, nos produce dolor, sufrimiento, la muerte del espíritu y del cuerpo, y al quedar poseso el sujeto, varón o mujer, de él, los convierte en demonios inmundos, impuros.

Fue en los últimos tiempos de la Tercera Raza, la Lemur, esa época citada por el Génesis, esa antigua edad en que Adán y Eva fueron arrojados del Edén, cuando se dio la fornicación. Por esa época ya la humanidad se había dividido en sexos opuestos; el acto sexual era un "Sacramento que sólo se podía realizar dentro de los Templos Sa­cratísimos". En determinadas épocas las tribus lemures realizaban largos viajes, salían en peregrinación rumbo a los santos lugares, con el propósito de multiplicar la especie (recordemos los viajes de Luna de Miel). Entonces los lemures eran hijos de la Voluntad y el Yoga, es decir, de la Kriyashakti, que es el sistema por el cual en la cópula no se eyacula el "En Seminis", esto quiere decir que por esos tiempos los seres humanos no fornicaban, sino que se unían sexualmente y sólo utilizaban un espermatozoide para reproducirse, pues nadie cometía el error de violar el Mandamiento: " No Fornicar". La semilla siempre pasa a la matriz sin necesidad de derramar el "Ens Seminis"; las múltiples combinaciones de la substancia semitica son maravillosas. La pareja divina, varón y varona, se unían sexualmente ante el mismo altar del templo, y las multitudes realizaban la cópula dentro del sagrado recinto y en los empedrados patios llenos de misteriosos jeroglíficos. Los Dioses Santos dirigían sabiamente aquellas místicas ceremonias indispensables para la reproducción de la especie humana y nadie pensaba en la inmundicia de eyacular el "Ens Seminis", porque aun no había surgido el "Yo" pluralizado.

Pero sucedió que cierta noche, los lemures fueron fascinados por un "poder lu­ciferino", y resolvieron realizar el acto sexual fuera del templo, cada pareja se entregó a la lujuria. Muy de mañana y como si nada hubiera pasado tuvieron la desvergüenza, la insolencia, el atrevimiento de presentarse como siempre en el templo, mas suce­dió algo insólito, terrible. Un Dios de Justicia, un Gran Maestro, vestido con albas e inmaculadas vestiduras sacerdotales, con una espada en la mano amenazó a todos, y les dijo: "Fuera Indignos", y es claro que huyeron aterrorizados. Es obvio que este acontecimiento se repitió en todos los rincones del enorme continente Lemur; así fue como la humanidad Adán-Eva fue expulsada del Huerto del Edén. Después de este evento, acontecimiento, suceso, registrado en todos los Génesis religiosos, sucedieron epílogos horripilantes, hórridos, espantables, millones de criaturas humanas mezclan­do "magia sacerdotal" y fornicación desarrollaron la capacidad siniestra de eyacular. el varón el "Ens Seminis" y la mujer, experimentar el asqueante orgasmo. En ese pasado antiquísimo cuando el ser humano no eyaculaba el "Ens Seminis" la Conciencia, esa partícula de "Alma Humana" que del todo no hemos perdido, se expresaba a través del organismo con toda su belleza. Piense usted, caro lector (a), lo que son los niños los tres o cuatro primeros años de edad, son hermosos. En esas criaturas así, solamente se expresa la Conciencia con todo su esplendor; en forna análoga, dijéramos, en esos tiempos arcaicos de la tierra, la Conciencia se expresaba en todos los seres humanos, desgraciadamente, el hombre aprendió, debido a las enseñanzas de ciertos demonios a eyacular el semen, y así, la gran raza Lemur, en una gran mayoría, convirtió el acto sexual en vicio; entonces, cuando la función creadora degeneró, cuando el sexo dejó de ser una función mística, nació la Líbido, que es una especie de morbo, que vino a contaminar los cinco centros de la máquina humana: Intelectual, Emocional, Motor, Instintivo y Sexual.

Cuando el morbo sexual vino a la existencia, cuando el ser humano aprendió a eyacular el esperma sagrado, se inició sobre la Tierra la desgracia del género humano, pues debido a la violación de la Ordenanza de no eyacular el "Ens Seminis", se de­generó, por eso las Sagradas Escrituras Bíblicas dicen: "Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombres en la Tierra, y le dolió en su corazón. (Génesis 6: 5-6). Cuando la eyaculación seminal se dio en los seres humanos, el Centro Intelectual alteró sus funciones y secuencialmente por tal motivo surgió el "Yo" pluralizado. ¿Qué es el "Yo" pluralizado? Es un conjunto de elementos negativos, una serie interminable de iras, orgullos, envidias, temores, pasiones, resentimientos, odios, etc., etc. Estos elementos eran llamados "apéndices" o "agregados" por los antiguos, considerando que son algo ajeno al Ser Intimo del hombre. El Verdadero Ser está más allá del "Yo", ya que es Eterno y Universal, mientras que el "Yo pluralizado es lo abominable que vive actualmente dentro de la psiquis de cada persona. La psiquis es la manera de pensar y sentir de cada ser humano. Pero no queremos decir con esto que la eyaculación semi­nal no sólo afectó el Centro Intelectual, sino que afectó también las funciones de los demás Centros: El Centro Emocional alterado, dio como resultado a formas egoicas infrahumanas e infrasexuales espantosas. El Centro Motor degenerado, alterado por la eyaculación del semen, perdió su belleza y se originaron hábitos, costumbres, formas de accionar infrahumanas, maneras de ser inhumanas, intensamente mecanicistas. El Centro Instintivo, al servicio de la eyaculación seminal, perdió su belleza, envileció los normales instintos y el ser humano se bestializó definitivamente. En cuanto al centro Sexual degenerado, se convirtió en una fuente de nutrición para el "Yo" pluralizado que cada cual carga dentro. De esta forma, la fuerza sexual que es en sí misma pura, hermosa y bella, cuando se eyaculó, alteró, completamente, los cinco centros de la máquina orgánica y el ser humano se degeneró radicalmente.

Por esta época observamos que el ser humano se encuentra degenerado y para verificarlo basta estudiar la mente ¿Qué encontramos en la mente humana? De la mente del actual ser humano salen las guerras, los robos, los asesinatos, las sexopatías sexuales: Homosexualismos, lesbianismos, masturbación, exhibicionismo, sadismo, masoquismo, zoofilia, relaciones prematrimoniales, etc., etc. Todo esto es el resultado de la violación del mandamiento del Señor Jehová. La mente de cada ser humano es como una máquina que está "trabajando noche y día", charlando perpetuamente, tanto cuando el cuerpo físico está dormido como despierto; es rápida y tan inquieta como el mar. Otra parte de ella, con intrincado y complejo mecanismo trata de controlar todo el movimiento, y así se inicia el conflicto entre deseos opuestos, entre incitaciones. Algunos "ignorantes ilustrados" teorizan sobre el "Yo" Superior y el "Yo" Inferior, pero los dos están en el campo de la mente. La acción y reacción de la mente, del pensamiento, son casi simultáneos y automáticos. Todo el proceso mecánico de aceptar y negar, con­formarse o ajustarse y tratar de ser libre, es sumamente rápido. Todo ello es el producto de haber violado lo que nos dijo el señor Jehová: "No tendrás emisión seminal" .
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viernes, 4 de mayo de 2012

SIGNIFICADO DE "LEVÍTICO"

LEVÍTICO SIGNIFICA "perteneciente o relativo a los levitas". Los levitas o miembros de la tribu de Leví, eran los encargados, como sacerdotes, de dar a conocer las claves de todo lo relacionado a lo religioso, o sea, "cómo unir el alma con Dios", y de las enseñanzas del templo del Dios viviente. Por eso encontraremos en estas publicaciones un alto contenido de esta doctrina, claro está, la gran mayoría en alegorías, pero afortunadamente, para bien de la humanidad dieron a conocer en el Capítulo XV, el secreto de los secretos, que constituyen las llaves del reino de los cielos: 

"Conexión sexual entre el varón y la mujer, sin eyacular jamás, durante toda la vida, el semen"; y este es el tema central de esta publicación, para que el "pueblo de Israel", que son las partes autónomas y autoconscientes de nuestro Ser en cada uno de nosotros, permanezcan en santidad, pureza y castidad científica.

La Biblia es el Cuerpo de la Doctrina. El Talmud es el Alma de la Doctrina y el Zoar o Cábala Judía es el Espíritu de la Doctrina. Estos tres libros en general se complementan entre sí. La Biblia en sí misma está escrita en clave y sólo podría entenderse con el Espíritu de la Doctrina, ésta es, la Cábala Judía. En la Cábala Judía se hallan las claves para interpretar la Biblia; sin la Cábala Judía no es posible interpretar correc­tamente la Biblia; sin embargo, hay gentes empíricas que quieren interpretar la Biblia con la Biblia misma, y lo hacen sencillamente por ignorancia, porque no saben que la Biblia está escrita en claves. Hay quienes compaginan versículo con versículo para dar interpretaciones; capítulo con capítulo, etc., etc., pero todas estas maneras de entender la Biblia son formas de ignorancia. La Biblia en sí misma es Sagrada, pero hay necesidad de conocer las claves para su correcta interpretación y tales claves están en la Cábala Judía. Son pues, tres clases de libros que los Judíos han hecho conocer: Biblia, Talmud y Cábala Judía. Estos conforman el Cuerpo de Doctrina auténtica y completa.

La prueba de que las gentes no entienden la Doctrina, es el hecho de existir miles de sectas, todas fundamentadas en la Biblia con erróneas interpretaciones absurdas. Muchas veces de un solo versículo sale una secta y se están multiplicando tanto las sectas como versículos se encuentren en la Biblia. El hecho mismo que no se pongan de acuerdo las sectas religiosas, es que cada una interpreta en forma diferente la Biblia y que no lleguen a iguales conclusiones, nos está indicando que todos están confun­didos, si así no lo fuera, no hubiese más que una sola secta, una sola religión. Cuando son muchos los pareceres, hay confusión y es obvio que cada secta tiene su parecer, entonces, todos están confundidos. Es necesario conocer las claves para no errar en la interpretación de la Biblia; si quienes investigan la Biblia estudiaran Cábala Judía, todos se pondrían de acuerdo y entonces no habría sino una sola gran Religión basada en las Enseñanzas Crísticas. No hay duda de que la Biblia es un libro alegórico, sim­bólico, que no se puede interpretar a la letra muerta.

Con gran franqueza podemos decir que si vamos a tomar la Biblia al pie de la letra o si vamos a creer en la letra muerta de la Biblia, la letra nos mata. La Biblia es completamente simbólica, pues sería absurdo suponer que primero, por ejemplo, hubiese creado el Señor Jehová la Tierra que el Sol y las Estrellas, o que Josué hu­biera detenido el Sol para poder finalizar una batalla, o que Dios mande a eliminar o asesinar a ciertas tribus o personas. Debemos pues, ser claros Y comprender todo esto. Invitamos a nuestros lectores (as) a saber comprender lo que estamos aquí afirmando o exponiendo. Todo lo que la Biblia cita es simbólico y si no conociéramos la Cábala Judía no podríamos entender los enigmas que allí se expresan, obviamente, quienes hayan estudiado el alma y el espiritu de la Doctrina Crística comprenderán todos los Misterios que allí se encuentran.

La Asociación de Centros de Estudios Gnósticos, Antropológicos, Psicológicos y Culturales, (Asociación Civil), presenta ante el veredicto de la opinión pública el Gran Misterio de la Castidad Cristiana, donde las relaciones sexuales en la vida cristiana de­ben efectuarse sin expulsar el semen Y ésto está explícito en el contenido Bíblico; y la Ley Divina al respecto no puede estar más clara que en lo dicho por Moisés: "y habló Jehová Y a Aarón diciendo: Hablad a los hijos de Israel Y decidles: Cualquier varón, cuando su simiente manare de su carne, será inmundo". Ahora bien, " ... en caso de que le salga a un hombre emisión de semen, tiene que bañarse en agua, Y ser inmundo hasta el atardecer. La mujer con quien se acostare con emisión de semen se lavará como él, Y como él será inmunda hasta la tarde. Esta es la Ley acerca del hombre que tenga flujo y del hombre de quien salga emisión de Semen de modo que llegue a ser inmundo por ella". (Levítico 15: 1-2 Y 16-18 Y 32).

¿Se necesita más claridad al respecto? ¡No eyaculen el semen porque serán inmundos! Habrá quienes reaccionen furibundamente afirmando que somos "sucios", "vulgares", "blasfemos" Y miles de epítetos por hablar de la inmundicia de la forni­cación, pero a estos detractores gratuitos les recordamos que no fuimos nosotros los que escribimos el Levítico, sino que sólo estudiamos uno de sus capítulos, el XV. Y además, ateniéndonos a la lógica más elemental diremos, si la trascripción del Levítico XV pudiera convertir a alguien en un "indecente", ¿cómo sería el autor de ese capítulo? Y más aún, ¿cómo podríamos catalogar a todo un capítulo del Levítico tenido por tradición Divina? Según los fornicarios, la pérdida seminal, denominada fornicación en la Biblia, es la única forma de perpetuar la especie humana, entonces según ellos el Creador nos condenó a la inmundicia sin apelación, Y ésto sería injusticia, Y ese no es un atributo del Señor Jehová; realmente, es absurdo derramar millones de espermato­zoos cuando sólo se necesita uno solo para fecundar; un solo espermatozoide se escapa fácilmente de las glándulas sexuales sin necesidad de derramar el semen.

En esta Pagina hablamos de la fuerza sexual, la estudiamos Y demostramos que es una fuerza terrible, Y que su pérdida trajo como consecuencia la pérdida de la fuerza moral; al hablar públicamente de ella se nos vienen, armas en ristre, los pontífices de todas las creencias y los dueños de todos los esclavos del mundo. Pero hablamos claro a las gentes sensatas y a los moralistas equivocados que tanto se ruborizan cuan­do hablamos de la majestad del sexo. Ellos ya no pueden tapar el cielo con las manos, porque hemos entrado a la "Era del Sexo" y llegó la hora en que la humanidad conozca la divinidad del sexo; eso ya nadie podrá evitarlo.

En esta publicación demostramos que existen dos métodos de unión sexual: el pri­mero es el acto animal de la cópula con eyaculación, que conduce necesariamente a la fornicación; el segundo es de carácter espiritual, que cumple con la Ley del Señor Jehová, verificándose una unión que produce un profundo intercambio de magnetismo sexual que puede sostenerse sin llegar al espasmo, ni al orgasmo; inhibe la eyaculación y calma el ansia sexual, que es el recomendado por el Levítico XV. Al igual que una persona puede calmar su sed bebiendo el agua fresca de un pozo o de una fuente, la práctica del acto sexual con la esposa, sin pérdida de semen, saciará continuamente la sed sexual, tal como lo dice proverbio: "Bebe el agua de tu cisterna, los raudales de tu pozo. 

¿Quieres derramar fuera tus fuentes, por las plazas de tu rio? Tenlas para ti solo, no para que contigo las beban los extraños. Bendita tu fuente, y gózate con la mujer de tu mocedad, cierva carisima y graciosa gacela; embriágate siempre sus amores y recréate siempre sus caricias". (Proverbios 5: 15-19)

Este pasaje nos presenta de forma clara que la pureza sexual ha de satisfacer nuestras necesidades sexuales disfrutando la cópula sexual dentro de la más completa castidad; hacerlo los colmará de gozo y embriagante felicidad como lo anotan los ver­sículos 18 y 19. A las "Aguas de Vida" se les llama "agua de tu cisterna" (versículo 15) y se nos indica claramente que no deben ser desperdiciadas cuando nos afirma: "¿Quie­res derramar fuera tus fuentes?" (Versículo 16). "Tenlas para ti solo" (versículo 17). Estas figuras literarias nos dicen claramente que la relación sexual debe efectuarse sin perder las "Aguas de Vida", las "Aguas Sexuales", la Semilla del Hombre, el Semen.

En el Levítico XV analizamos claramente que el Cristianismo Gnóstico consi­dera la sexualidad sin la pérdida de la energía creadora como un valioso don de Dios, para satisfacer no sólo una de las necesidades fundamentales de la humanidad, sino que nos permite unirnos con Nuestro Dios Intimo. En la unión sexual sin fornicación, Dios nos concede la gracia de sentir la felicidad de la unión, cuestión tergiversada por los fornicarios irredentos; por eso se nos ha dicho: "¡Ay, de vosotros, escribas y fari­seos, hipócritas, que cerráis a los hombres el reino de los cielos! Ni entráis vosotros ni permitís entrar a los que quieren entrar".

Ciertamente el fornicario quiere una Enseñanza Crística cómoda, quiere seguridades, una Doctrina que ofrezca lo que no le estorbe, unas explicaciones sensuales. Nosotros hemos estudiado el Levítico XV basados en el Cristianismo Primitivo, en la Doctrina esotérica del Salvador del mundo. 

Mucho se ha hablado y escrito sobre la sexualidad de los Santos, Profetas, Apóstoles y Maestros de sabiduría, incluyendo al Cristo, empero todo lo que se ha hecho es especular intelectualmente y repetir lo que supuestas autoridades han afirmado. El presente trabajo es el resultado de investiga­ciones realizadas por el Gnosticismo develando la senda de la Auto-realización Intima del Ser. Este es un trabajo de Sexualidad Práctica. Esta es una página de Sexología Trascendental. En esta página no teorizamos. Es una Página ciento por ciento para vivirla. Muchas gentes anhelan seguir al Cristo, ser sus ovejas, pero no saben por dónde comenzar. Desconocen la clave, la llave. Aquí la tenéis sedientos, amantes de la verdad. Ahora, practicad. No estáis sólo. Nosotros os amamos profundamente y cuan­do decidáis a practicar la no fornicación, pedid ayuda, claves y os la entregaremos. En esta Página hemos rasgado el Velo del Santuario. Hemos entregado a la pobre humanidad doliente la Sexualidad Secreta que a través de los tiempos han practicado Santos, Profetas, Apóstoles, Avataras, Reyes Divinos, aquí está develada la Sexualidad que el Adorable Señor Cristo enseñó en secreto a sus humildes discípulos. Esta es su Doctrina. Aquí la tenéis. Estudiadla y practicadla.

Es conveniente que el lector (a) lea y relea el Capítulo XV del Levítico dedicado al tremendo vicio de la fornicación y así evitar perder su simiente por "los consejos del mundo". Las revistas pornográficas se venden libremente tanto en librerías como en puestos de libreros, son libros asqueantes que indican la fornicación en todos los colores y matices; los libros que no acepta el mundo son los que hablan mal de la for­nicación y rinden culto a la majestad del sexo, como la presente Página. Lo bueno siempre tendrá enemigos y lo malo seguidores; lo falso lo aceptan con agrado y la ver­dad ni con testigos. El bien es constructivo, el mal es destructivo y las gentes buscan la menor resistencia. Caro lector (a), usted es el artífice de su destino hazlo con las fuer­zas del bien y cambiarás la vida. Esta es una Página terriblemente trascendente para la humanidad, pues después que usted lo ha leído debe definirse por ser un fornicario, violador de la Ley Jehovística, o seguir la senda del Cristo, que es la No Fornicación. Es el momento de la gran definición: Águilas o Reptiles ...

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INTRODUCCIÓN LEVÍTICO XV


Es necesario conocer las claves para no errar la interpretación de los Evangelios; si quienes investigan los Evangelios estudiaran la Cábala Hebraica Judía, todos se pondrían de acuerdo y entonces sólo habría una sola gran Religión basada en las Enseñanzas Crísticas. No hay duda de que los Evangelios son libros alegóricos, simbólicos, que no se pueden interpretar a la letra muerta. Los "ignorantes ilustrados" piensan que el mensaje crístico es comprensible para todos; cuestión que los mismos Evangelios desmienten en varios pasajes, y especialmente en algunas frases del Evangelio de Marcos;

  "A vosotros os ha sido dado a conocer el Misterio   del Reino de Dios, pero a los otros de afuera, todo se les dice en parábolas, para que, mirando, miren y no vean, oyendo, oigan y no entiendan,,," (IV,10-12).
 " Y con muchas parábolas como estas, les proponía la Palabra, según eran capaces de entender. Y no les hablaba sin parábolas; pero a sus discípulos se les explicaba todas aparte" (IV,33-34).

 Los Evangelios también aconsejan "No darle margaritas a los cerdos".

 La Asociación de Centros de Estudios Gnósticos, Antropológicos, Psicológicos y Culturales, (Asociación Civil), presenta ante el veredicto de la opinión pública esta página titulada Los Versículos Bíblicos Develados dando a conocer el significado de las enseñanzas ocultas encontradas en todos los Libros Sagrados y entregadas por todos esos Grandes Maestros.


 Queremos empezar esta pagina develando EL LEVITICO XV, El Gran Misterio de la Castidad Cristiana, donde las relaciones sexuales en la vida cristiana deben efectuarse sin expulsar el semen y esto está explícito en el contenido Bíblico; y la ley Divina al respecto no puede estar más clara que en lo dicho por Moisés: " Y hablo Jehová y Aarón diciendo: Hablad a los hijos de Israel y decidles: Cualquier varón, cuando su simiente manare de su carne, será inmundo". Ahora bien,"...en caso de que le salga a un hombre emisión de semen, tiene que bañarse en agua, y ser inmundo hasta el atardecer. La mujer con quien se acostare con emisión de semen se lavará como él, y como él será inmunda hasta la tarde. Esta es la Ley acerca del hombre que tenga flujo y del hombre de quien salga emisión de semen de modo que llegue a ser inmundo por ella". (Levítico 15:1-2 y 16-18 y 32).


Nosotros, los miembros de esta Asociación de Centros de Estudios Gnósticos, Antropológicos, Psicológicos y Culturales A.C., invitamos a todos los círculos de la humanidad del Orbe a la meditación profunda del contenido de estas publicaciones. Invitamos a todos los Movimientos de Regeneración que hay en el mundo actual, en este instante, en este contexto histórico, a la reflexión serena del LEVITICO XV y a la acción por medio de su práctica.

 Esta página tiene como basamento a las Escuelas Antiguas de Misterios y al trabajo de nuestro Director General Samael Aun Weor. Le invitamos caro lector (a), a reflexionar profunda y serenamente con estas publicaciones con completa libertad, sin prejuicios ni preconceptos. Tratad de vivir la Enseñanza Cristica aquí presentada según vuestra acción de Ser. Observad los cambios dinámicos de vuestro propio Ser al ir viviendo la no fornicación. Sin acción, sin práctica de todos estos parámetros sexuales, de nada serviría esta página; para poder saber hay primero que hacer.

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